Drogas



Diferentes perspectivas del consumo de marihuana en el marco de las instalaciones de la Universidad del Tolima
Los problemas de drogadicción en el país son bien conocidos, tanto que se estima que de tres estudiantes universitarios, uno ha consumido drogas (El Tiempo, 2013), así como de la población general, donde cerca del 11,5% de personas entre 12 y 65 años ha probado marihuana al menos una vez, tres veces más los hombres que las mujeres (Gobierno Nacional, 2013), pero el mayor consumo se nota entre los jóvenes de 18 a 24 años (Gobierno Nacional, 2013). Población la cual representa la mayoría de las  personas pertenecientes a la Universidad.
De esta manera, teniéndose conocimiento de la existencia de un consumo amplio de drogas y alcohol dentro de las instalaciones de la Universidad, nos dispusimos a conocer de forma más cercana esta situación, tomando registros fotográficos de las áreas de reunión, y registros auditivos de las perspectivas de unos pocos individuos dispuestos, basado en una breve entrevista previamente elaborada.
En este acercamiento, además, se dio voz a personas ajenas al consumo de drogas pero que están expuestas a la problemática diariamente, estamos hablando de la psicóloga de la Universidad del Tolima y uno de los vigilantes de turno.
Inicialmente se realizó una breve entrevista a la psicóloga de la universidad, Olga Patricia Villamil, relacionada con la Vicerrectoría de Desarrollo Humano, la cual se mostró dispuesta a responder las inquietudes. Mencionó varios planes que se llevan a cabo dentro de la Universidad en cuanto a la recopilación de datos para estudios de consumo y sus efectos junto con la OEA-CICAP, planes preventivos para los estudiantes nuevos e inclusión de poblaciones afectadas. En cuanto a que si creía que los estudiantes iniciaban su consumo en la universidad, respondió:
"Durante la inducción del A2015, se aplicó una encuesta a 851 personas. Como resultado se mostró que un 40% habían probado drogas recreativas antes de ingresar a la Universidad, y 18% consumió en el último mes. Lo que indica que la universidad no es culpable por la iniciación en todos los casos... pero lo que sí parece es que se perpetúan en la Universidad por permisividad... libertad."
Esta declaración anterior es soportada por varias de las entrevistas que se hicieron donde algunos dijeron:
“Solo consumimos hierba generalmente, consumo desde hace 3 años.”
“Llevo 7 años, consumo casi diario.”
“Llevo consumiendo desde hace 8 años, y fue culpa del barrio donde vivo”
“Sólo marihuana, por más de 6 años.”
La mayoría de estos individuos estuvieron de acuerdo a que el consumo no se inició en la universidad, pero hubo otra declaración importante, similar en muchos de ellos y es que:
“Esta universidad es más tolerante. Hay cierto ambiente de legalidad en ciertos sectores, acá no molesta nadie.” – dijo uno de los jóvenes entrevistados.
Por lo que el consumo puede verse perpetuado, ya que en la misma universidad es muy fácil conseguir drogas y que “en la universidad no se ve mucha discriminación.”
"El consumo no solo se tiene en la U’ pública sino que en otras universidades privadas con otro tipo de sustancias y además en colegios..." – señaló la psicóloga.
Todos concordaron en que no incitarían a otra persona a iniciarse en el consumo de drogas, pero por diferentes razones: “Yo no creo que hay personas que inciten a fumar, hay personas que fuman pero que no lo recomiendan”, “No incitaría a otra persona, porque siento que eso es algo que daña el cuerpo, no quiero incitar a nadie” –dijo Diana, una de las entrevistadas, “No incitaría a nadie porque socialmente está mal visto” – mencionó otro entrevistado. Pero generalmente es una buena actitud la de no tratar de iniciar a otras personas por parte de los consumidores entrevistados.
El consumo de las personas que están involucradas en la actividad desde hace un tiempo considerable, suele ser varias veces a la semana: “en los huecos entre clase”, “cada vez que pueda”, “al menos una vez al día”, “a veces mucho, a veces poco.”  Cuando desde hace años se han demostrado los múltiples efectos negativos que genera la marihuana como disminución de la función cerebral relacionada con la memoria en los consumidores frecuentes de marihuana (Block et al., 2002).
La mayoría de estas personas negaron que el consumo de marihuana produjera problemas tanto familiares, como sentimentales, físicos, psicológicos, emocionales o académicos. Se suele creer que es una droga inocua por lo que su prevalencia y uso regular han aumentado en la mayoría de países desarrollados. Sin embargo una evidencia acumulada resalta los riesgos de dependencia y otros efectos adversos como ansiedad, ataques de pánico (Thomas, 1996),  despersonalización, desrealización, sentimiento de pérdida de control, miedo a morir, pánico irracional e idea paranoicas, síntomas de psicosis (Johns, 2001) etc…   Y algunos de ellos argumentaron que el consumo estaba bien, siempre y cuando no mezclaran otras drogas y tuvieran límites para su consumo, pero el consumo de la marihuana a usuarios ocasionales puede producir ansiedad y reacciones de pánico, además de efectos crónicos tanto físicos como psicológicos en usuarios recurrentes (Hall y Solowij, 1998). Argumentando uno de ellos que “Esos que se dejan llevar es porque quieren estar así y nada más… Pero propiamente no es que la droga la genere.”, habiendo información bien documentada de que la adicción existe, es importante y produce daños (Budney et al., 2007)
El tema de la legalización estuvo dividido, no hubo una tendencia entre los entrevistados, la mitad dijo que sí, y la otra mitad que no o no estaba segura.
Coinciden tanto la psicóloga como el vigilante en que el control es complejo, tanto el ingreso de sujetos ajenos a la universidad, como el consumo como tal por parte de los estudiantes, aunque: "En el estatuto estudiantil de 1996 hay un capítulo de prohibiciones de venta, consumo, porte de sustancias psicoactivas, se está revisando el estatuto. Se trabaja sobre política inclusiva, constructiva.", como lo señaló la psicóloga. Y que aunque hay vigilancia en la universidad en puntos estratégicos, “Hace falta quizá otro vigilante que se encargue de controlar el ingreso de personas, o un sistema con huela o carné,” debido a que el ingreso de sujetos ajenos a la universidad que consumen y/o venden dentro de la universidad suelen entrar por la portería, como lo señala el vigilante. “Se han cogido algunos jíbaros, y a veces se han entregado a las autoridades”, pero esto no ha impactado la problemática. Y que “por los lados del 32, 31, 29 y 30 (Figura 1) se meten por ahí para fumar. Los estatutos de la Universidad del Tolima no se hacen cumplir, acá en el centro educativo no se debe consumir ningún tipo de substancias de estas.”
Figura 1. Hot spots de consumo de drogas dentro de la Universidad del Tolima (equis roja) (Tomado de ut.edu.co).
Durante las entrevistas es claro que los consumidores toman una postura cómoda y hasta cínica del consumo de drogas, argumentando de varias formas su consumo: “No tengo cambios psicológicos, solo me relajo, o sea, bien.”; “Uno toma otros puntos de vista sobre los conceptos de la vida, los problemas, debatirlo desde dos puntos de vista, normal y con conciencia alterada.”, “Cuando usted está drogado con marihuana, usted ve la vida de otra forma, los problemas veo los problemas grandes cuando no fumo, y fumo y veo otras soluciones.”
Mientras que la postura de los demás entrevistados fue de clara aversión en el caso del vigilante y de la psicóloga. La postura de la psicóloga en cuanto a la legalización es de negativa, respaldada por unos antecedentes y experiencia médica… "Respeto  la toma de decisiones de las demás personas, pero desde el punto de vista personal no estoy de acuerdo con el uso recreativo de drogas." Pudiendo, tentativamente un sesgo en la formación de la opinión en el caso de los consumidores. Generalmente se cree que es una droga inocua, generalmente no lo es (Thomas, 1996).
El consumo de drogas en áreas correspondientes a la universidad es una problemática de especial cuidado, ya que se espera que haya una confluencia importante de jóvenes recién egresados de la secundaria, de que es un área central para el desarrollo cultural y académico y que como se mencionó anteriormente, la marihuana tiene efectos sobre desarrollos cognoscitivos, como disminución en la capacidad de aprendizaje (NIDA, 2012). El consumo parecer estar normalizado en la Universidad, donde cada vez más áreas son áreas comunes para el consumo ‘legalizado’ de estas substancias, produciendo contaminación, mal aspecto, y ningún beneficio.



Bibliografía
NIDA – National Institute of Drug Abuse. (2012). Marijuana. U.S. Department of Health and Human Services National Institutes of Health.
Block, R., Leary, D. S., Hichwa, R., Augustinack, J. C., Boles, L. L. et al. (2002). Effects of frequent marijuana use on memory related regional cerebral blood flow.Pharmacology, Biochesmistry and Behaviour. 72. 237-250.
Budney, A., Roffman, R., Stephens, R. y Walker, D. (2007) Marijuana Dependence and Its Treatment. Addiction Science & Clinical Practice. Dec-2007.
wij, N. (1998). Adverse effects of cannabis. The Lancet. 352, 1611-1616.
Thomas, H. (1996) A community survey of adverse effects of cannabis use. Drug and Alcohol Dependencies. 42, 201-207.
Johns, A. (2001). Psychiatric effects of cannabis. The British Journal of Psychiatry. 178, 116-122.

El Tiempo. (2013). Uno de cada tres universitarios ha consumido drogas: estudio. 22/11/2016, de El Tiempo Sitio web: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-12578599

2 comentarios:

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  2. Esta entrevista sobre las drogas estuvo muy buena, me di cuentas de cosas que no sabia, pienso que en la universidad deben de tener un control en la entrada de los estudiantes, al menos que le pidan su carne estudiantil, o que los vigilantes tengan un programa donde puedan ingresar el código del estudiante y verifiquen que realmente son estudiantes, así disminuirá la venta de drogas y consumidores ya que la mayoria de los vendedores son de por fuera de universidad, también se debería arreglar los alrededores de la universidad por esos huecos donde ingresan otras personas. Ahora pertenezco a la Universidad del Tolima, antes de llegar a la Universidad me ofrecieron drogas psicoactivas, y también cuando entre a la Universidad, no he entrado al mundo de las drogas gracias a mi voluta propia y consejos de mis padres, familia y amigos. y como no soy consumidor de drogas psicoactivas no estoy de acuerdo a que dejen que los estudiantes consuman dentro de institución ya que hace quedar mal la Universidad y a los estudiantes que están estudiando en ella, también es maluco que uno persona que no es consumidora este en clase y que en el lugar de la clase llegue olor de la marihuana o tras drogas. ojala esta problemática de consumidores y vendedores de drogas se solucione para que la sociedad no vea la universidad negativamente y se den cuenta que esta Universidad se puede destacar para mejores cosas.

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